ADOPCIÓN DE LA 8º EDICIÓN DE LA CLASIFICACIÓN DE MARCAS EN CHILE

El Departamento de Propiedad Industrial (DPI) ha comunicado recientemente, mediante Circular Nº 1, que a partir del 26 de mayo de 2003 dicha repartición ha comenzado a aplicar la 8º Edición de la Clasificación Internacional de Productos y Servicios para el Registro de las Marcas (Arreglo de Niza).

Dicha fecha coincide con la publicación en el Diario Oficial del Decreto 285, que modificó el Reglamento de la Ley 19.0390, pero desconocemos el fundamento jurídico para haber adoptado en nuestro país la actual edición de la Clasificación precisamente a partir de dicha fecha, dado que en la referida norma reglamentaria no hay mención expresa al respecto.

En rigor, la Clasificación Internacional rige en nuestro país en virtud de la mención o reenvío contenido en el art. 23 de la Ley Nº 19.039 (LPI), y toda modificación a ella debe entenderse que nos afecta automáticamente y sin necesidad de reconocimientos o declaraciones oficiales. Así queda de manifiesto del texto del art. 28 letras a) y c) de la LPI, cuyos tipos penales se refieren al "Clasificador vigente", lo cual es reiterado por el art. 2º del Reglamento de dicha Ley, el cual ya en su edición original definía al "Clasificador de Marcas Comerciales" como "El Clasificador Internacional de Productos y Servicios, establecido por el Arreglo de Niza del 15 de junio de 1957 y sus posteriores modificaciones", definición que se ha mantenido en el texto en vigor de dicho precepto.

Con todo, los cambios de la 8ª edición —al introducir 3 nuevas clases— son de tal magnitud y de efectos no sólo jurídicos sino de práctica administrativa, que resulta comprensible la postergación de su adopción en nuestro país, pero para ello hubiera sido deseable la dictación de alguna resolución o norma que declarara la adopción oficial de la referida 8ª edición, y no una simple circular del DPI.

Aplicación a solicitudes en trámite

Por otro lado, la adopción de la 8º Edición por parte del DPI ha sido "instantánea", ya que no distingue las fechas de presentación de las solicitudes de marcas —antes o después de la fecha fijada oficisamente por el DPI— de manera que a los titulares de actuales solicitudes en trámite se les está exigiendo reclasificar los servicios de la antigua clase 42 en la(s) nueva(s) clase(s) correspondiente(s). Abrigamos reservas acerca de la bondad de dicha práctica "in actum" para los procesos registrales ya iniciados, ya que probablemente creará distorsiones administrativas en lo concerniente a solicitudes en trámite, generando más trabajo para todos los involucrados. 

Renovaciones 

Conforme lo ha informado el DPI, las marcas objeto de renovación deberán ser reclasificadas por su titular, lo cual nos parece una medida correcta y saludable a efectos de depuración de los registros y por razones hermenéuticas y de certeza jurídica.

Reclasificaciones voluntarias

No se ha informado aún la decisión oficial de aceptar reclasificaciones voluntarias de marcas actualmente registradas sin fecha próxima de renovación. En nuestro concepto, dicha alternativa es posible sin necesidad de modificaciones normativas, sino con arreglo a la ley en vigor, mediante la fórmula de la "renovación anticipada".

Somos de la opinión que por razones hermenéuticas y de certeza jurídica las marcas actualmente inscritas en clase 42 deben ser necesariamente reclasificadas, ya que de otro modo sus titulares podrían verse afectados en el ejercicio de ciertos derechos conferidos por la ley. Mayor información 



Marcos Morales Andrade
www.DerechoMarcario.cl

Santiago, 11 de junio de 2003

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