DECRETO-LEY N° 958
SOBRE PROPIEDAD INDUSTRIAL



(Publicado en el "Diario Oficial" de 27 de julio de 1931)

Santiago, 8 de junio de 1931.

Núm. 958.- En cumplimiento del Art. 2º del Decreto con Fuerza de Ley N.º 291, de 20 de mayo ppdo., que ordena refundir en un solo texto las disposiciones del Decreto-Ley N.º 588, de 29 de septiembre de 1925, y las que establece el citado Decreto con Fuerza de Ley N.º 291,


DECRETO:

Téngase el siguiente, como texto definitivo de la Ley sobre Propiedad Industrial:

Artículo 1º. Los servicios de la propiedad industrial de que trata esta ley, comprenden las patentes de invención, las marcas comerciales y los modelos industriales, y serán atendidos por una repartición pública que se denominará Departamento de Industrias Fabriles, dependientes del Ministerio de Fomento .

El Director de este Departamento tendrá, para el desempeño de su cargo, las atribuciones que la presente ley le confiere.


II
DE LAS MARCAS COMERCIALES

Art. 22º. Bajo la denominación de marca comercial se comprende todo signo especial y característico que sirva para distinguir los productos de una industria, los objetos de un comercio o una empresa cualquiera.

La marca puede consistir en una palabra, locución o frase de fantasía, en una cifra, letra, monograma, timbre, sello, viñeta, franja, emblema, figura, fotografía o dibujo cualquiera; o en una combinación de estos diversos signos con cierto carácter de novedad.

Art. 23º. No pueden registrarse como marcas:

a) El escudo, la bandera o el emblema de la Nación o de cualquiera de los demás países;

b) La locución Cruz Roja y su signo correspondiente;

c) El nombre, el pseudónimo, el retrato o la firma de una persona cualquiera, salvo el caso de consentimiento expreso dado por ella, o por sus herederos si hubiere fallecido; podrán, sin embargo, inscribirse los nombres históricos de personas cuando hubiesen transcurrido cincuenta años a lo menos después de su muerte;

d) La forma o el color, ya sea de los productos o de los envases;

e) Las expresiones comúnmente empleadas para indicar el género, la especie, la naturaleza, el origen, la nacionalidad, la procedencia, la destinación, el peso, el valor, la cualidad, forma y color.

f) Los signos que se presten para inducir en error o engaño con respecto a la procedencia, cualidad o género de los productos;

g) Los signos que sean de uso general en el comercio para designar cierta clase de mercaderías, y los que no presenten carácter de novedad y especialidad respecto del grupo de productos a que deben aplicarse;

h) Las marcas que en forma gráfica o fonética se asemejen o puedan confundirse con otras ya registradas para un mismo grupo de productos;

i) Las marcas formadas por vocablos que describan los artículos a que se aplican, las denominaciones técnicas o científicas y las palabras o frases que por haberse incorporado al lenguaje usual y corriente no presenten un carácter de novedad con respecto al objeto a que se las destina;

j) Las marcas que se asemejen o sean iguales a las medallas, diplomas o cualquiera otra distinción otorgada en exposiciones o concursos nacionales o extranjeros;

k) Las marcas contrarias a la moral o buenas costumbres, o al orden público.

Art. 24º. El Registro de Marcas Comerciales se llevará en el Departamento de Industrias Fabriles, y las solicitudes de inscripción se presentarán ajustándose a las prescripciones y en la forma que establezca el Reglamento que dicte el Presidente de la República.

Cada marca sólo podrá inscribirse para productos o servicios determinados, o bien para una o más clases del Clasificador Internacional. Para los efectos del pago de derechos, la inscripción de una marca en cada clase se tendrá como un registro distinto. Sin perjuicio de lo anterior, podrán también registrarse marcas para distinguir establecimientos comerciales o industriales .

En los casos de duda sobre si una marca es o no registrable resolverá el Director del Departamento.
Los títulos o los certificados de marcas se expedirán con la firma del Director del Departamento de Industrias Fabriles y la del Conservador de Marcas del mismo Departamento.

Art. 25º. Los registros de marcas que distinguen productos, servicios y establecimientos industriales tendrán validez para todo el territorio de la República.

Los registros de marcas que protejan establecimientos comerciales servirán sólo para la Región en que estuviere ubicado el establecimiento. Si el interesado quisiere hacer extensiva a otra Regiones la propiedad de la misma marca, lo indicará en su solicitud de registro, debiendo pagar el derecho correspondiente a una inscripción por cada Región .

Quedan exceptuados de esta disposición los nombres o títulos de los diarios o publicaciones periódicas de toda especie, cuya marca registrada servirá para toda la República.

Art. 26º. El nombre de un predio rústico será del exclusivo uso de su propietario siempre que constare en los títulos de propiedad desde más de diez años; pero para gozar de la protección que esta ley acuerda, deberá registrar el nombre de su predio como marca respecto de los artículos que produce.
Si existiere inscrito con anterioridad algún nombre de predio rústico igual o semejante al del que solicitare su inscripción, el dueño de este último deberá agregar a su marca, alguna indicación que lo diferencie del anteriormente registrado.

Art. 27º. Todo el que inscribe una marca, ya sea chileno o extranjero, tiene la propiedad exclusiva de ella por el término de diez años, contados desde la fecha de su inscripción en el Registro respectivo.
El dueño de la marca tiene el derecho de pedir su renovación por otro período antes de vencimiento del plazo y también durante los treinta días siguientes a su caducidad. Si no lo hiciere, cualquiera persona puede solicitar la inscripción de la marca abandonada.

Art. 28º. Toda marca inscrita y que se use en el comercio en avisos o en publicaciones de cualquiera especie, deberá llevar en forma visible las palabras Marca Registrada, o en su defecto las iniciales M. R.

Los que no cumplan con esta obligación no tendrán derecho a reclamar la protección que esta ley dispensa a la propiedad industrial.

Art. 29º. El derecho de propiedad de una marca puede transferirse a favor de tercera persona por escritura pública.

Esta transferencia debe estar inscrita en el Registro de Marcas, previo pago del impuesto fiscal correspondiente.
La circunstancia expresada se anotará también en el propio certificado de marca.

Art. 30º. La inscripción de una marca en uso es un acto voluntario. Sin embargo, cuando razones de interés público así lo aconsejen, el Presidente de la República podrá declarar obligatorio el registro de marca para determinados productos.

Art. 31º. Cualquiera reclamación sobre nulidad de marcas registradas, sobre sus transferencias u otras cuestiones relacionadas con este servicio público, se tramitarán ante el Director del Departamento de Industrias Fabriles, oyendo a la parte interesada, con dictamen del abogado y ajustándose a las formalidades que para el caso se indicarán en el Reglamento del Departamento.

El fallo del Director será fundado, y el que se dictare en las solicitudes sobre nulidad del registro o anotación de transferencias de una marca, será apelable, dentro de un plazo de quince días, contados desde la fecha de dicho fallo, ante la Junta Arbitral a que se refiere el artículo 17.

La solicitud de apelación pagará un impuesto de un centésimo (Eº 0,01), y a ella deberá acompañarse un depósito en Tesorería por la suma de diez centésimos (Eº 0,10), que ingresará en arcas fiscales como derecho correspondiente al decreto supremo que resuelva la apelación.

En ningún caso se podrá solicitar la nulidad del registro de una marca después de haber transcurrido un plazo de dos años desde la fecha de su registro, pero siempre que la marca se haya estado usando en el país.

Art. 32º. El dueño de una marca que se considere defraudado en sus derechos por un tercero, podrá presentarse a la justicia criminal para la aplicación de la pena que corresponda.

Serán castigados con una multa a beneficio fiscal de cinco a cincuenta Unidades Tributarias Mensuales:

1º El que usare una marca igual o semejante a otra ya inscrita para productos de un mismo grupo de la clasificación;

2º El que falsifique, adultere o imite una marca registrada, y el que en publicaciones o impresos de cualquiera especie reprodujere una marca ya inscrita por un tercero para mercaderías de un mismo género;

3º El que mediante fraude obtuviere el registro o la transferencia de una marca;

4º El que usare con la indicación de Marca Registrada o con las iniciales M.R., una marca que no haya sido inscrita, y el que por cualquier medio reprodujere una marca que se encuentre en las mismas condiciones;

5º El que no colocare o no hiciere colocar sobre sus productos una marca que haya sido declarada de registro obligatorio;

6º El que hiciere uso de envases o embalajes que lleven una marca registrada que no le pertenece, sin que previamente ésta haya sido borrada; salvo el caso que el recipiente marcado se destine a envasar productos de un grupo distinto al que protege la marca.

Art. 33º. Los reos serán condenados al pago de las costas, daños y perjuicios causados al dueño de la marca.

Los utensilios y los elementos usados para la falsificación o imitación serán destruidos, y los objetos con marca falsificada caerán en comiso a beneficio del propietario de la marca.

Al que reincidiere dentro de los últimos cinco años en algunos de los delitos contemplados en el artículo anterior, se le aplicará doblada la multa primera, y además la pena de prisión de sesenta y un días a tres años.

 

DISPOSICIONES GENERALES

Art. 40º. En los procesos relativos a la falsificación, adulteración o imitación de marcas comerciales, o al uso indebido y fraudulento de envases con marca registrada en que ésta no haya sido previamente borrada, los Tribunales podrán resolver en conciencia si ha habido o no la falsificación, adulteración, imitación o fraude que se persigue, no obstante la disconformidad que se note entre la marca registrada y la que dé origen al juicio criminal que se haya iniciado.

Podrán igualmente resolver en conciencia si hay o no delito en todos los demás casos en que se persiga la responsabilidad derivada de defraudaciones cometidas en cualquier otro capítulo de la propiedad industrial, sea cual fuere el medio que se haya puesto en práctica para realizar la defraudación.

Se concede acción popular para perseguir la infracciones relacionadas con cualquiera de las materias de que trata la presente ley.

En todos los procesos a que se refiere este artículo se oirá al Departamento de Industrias Fabriles antes de dictar sentencia.

Art. 41º. Se prohibe colocar en las marcas comerciales, como asimismo, en cualquiera clase de mercaderías u objetos en venta, falsas informaciones de premios, diplomas, medallas, etc., de exposiciones o de otro origen cualquiera, salvo el caso que el dueño de la marca o el fabricante posea y pueda exhibir los comprobantes que acrediten la distinción pregonada.

La infracción a este artículo será penada con una multa de veinte centésimos a un escudo, que se aplicará al fabricante o en su defecto al comerciante.

A los reincidentes se les aplicará doblada la pena primitiva.

Art. 42º. Los poderes provenientes del extranjero que se presenten al Departamento de Industrias Fabriles para la tramitación de cualquier asunto en que dicho Departamento tenga que intervenir, podrán ser otorgados ante el Cónsul de Chile que corresponda, sin ninguna otra formalidad posterior.
El mandato que se otorgue dentro del país para solicitar la inscripción de una marca, podrá hacerse por medio de una carta-poder firmada ante Notario.

Art. 43º. Declárase franca de porte la correspondencia postal que lleve el timbre del Departamento de Industrias Fabriles.

Art. 44º. La presente ley entrará en vigencia el 1º de enero de 1926, y en la misma fecha quedarán totalmente derogados: el Decreto-Ley sobre Patentes de Invención del 9 de septiembre de 1840; la Ley de Marcas, del 12 de noviembre de 1874; el Decreto-Ley N.º 358, del 17 de marzo de 1925, y todas las demás disposiciones legales en contrario, o que versen sobre cualquiera de las materias de que aquí se trata.

 

DISPOSICIONES TRANSITORIAS

Artículo 1º. Los inventores que hubieren obtenido u obtengan alguna patente con anterioridad a la fecha en que debe entrar en vigencia la presente ley, quedarán siempre obligados a poner en práctica sus inventos, en conformidad a lo que al respecto dispone el artículo 5º del Decreto-Ley 358, de 17 de marzo de 1925, so pena de caducidad.

Los dueños de patentes de invención concedidas con posterioridad al año 1920 que hubiesen caducado por no haberse justificado su explotación en el país, tendrán derecho a solicitar su renovación después que entre en vigencia esta ley, sometiéndose, en tal caso, a las disposiciones contenidas en los artículos 7º y 8º.

No podrán revalidarse los inventos que, hallándose en el caso al que se refiere el párrafo anterior, se hubiesen hecho ya públicamente conocidos, o bien que hubiesen sido utilizados o puestos en práctica en el país, por cualquiera persona.

Art. 2º. Los pliegos de explicaciones de los privilegios ya concedidos que se mantienen reservados a virtud de lo dispuesto en la Ley del año 1840, quedarán desde la fecha en que rija la presente ley, en las condiciones de publicidad que indica el artículo 14 para las patentes que se otorguen en lo sucesivo.

Art. 3º. Las personas que en la actualidad se dedican a la tramitación de patentes de privilegio y que carezcan del título profesional que exige el artículo 16, podrán continuar ejerciendo sus funciones siempre que, a juicio del Director del Departamento, posean preparación y antecedentes satisfactorios, debiendo para ello inscribirse dentro de los treinta días siguientes a la fecha en que comience a regir esta ley.

Los procuradores de patentes comprendidos en este artículo deberán pagar cada año un impuesto fiscal de veinte centésimos para poder ejercer sus funciones.

El Departamento fiscalizará anualmente el cumplimiento de esta obligación y no serán admitidos en las tramitaciones los que no justifiquen haber pagado el impuesto en referencia.

Art. 4º. Todo dueño de molino, fundición o fábrica que, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 4º de la Ley de Marcas de Fábrica y Comercio del 12 de noviembre de 1874, estuviere actualmente usando en su establecimiento un nombre que no esté inscrito como marca, tendrá el plazo de un año, a contar desde que entre en vigencia esta ley, para solicitar el registro de dicho nombre en el Departamento de Industrias Fabriles.

Transcurrido este término, los que no hubieren cumplido con esta exigencia, no podrán alegar protección legal para conservar la propiedad del nombre de sus respectivos establecimientos.
La disposición contenida en el artículo 1º transitorio del Decreto-Ley N.º 358, de 17 de marzo de 1925, continuará vigente hasta que se cumpla la condición allí contemplada.

Tómese razón, comuníquese, publíquese e insértese en el "Boletín de las Leyes y Decretos del Gobierno".- C. IBÁÑEZ C.- Edecio Torreblanca.